Nuestra historia comienza
con un toque de salsa de soja
En 1946, mientras Corea reconstruía su futuro, una pequeña fábrica de salsa de soja elaboró su primer lote y cambió para siempre las cocinas coreanas.
Aquella fábrica se convirtió en Sempio, la marca de salsa de soja más antigua y querida de Corea, que aún hoy se guía por la promesa del fundador de no vender nunca nada que su propia familia no comería.
Desde aquellas primeras tinajas de barro hasta los estantes actuales llenos de gochujang, kimchi y mucho más, Sempio siempre ha tenido una sola misión: